“El objetivo de cada vida es crecer en sabiduría y aprender a amar mejor.”

Rachel Naomi

  • Marc Franch Jaraba

AD ASTRA: 8 claves de un viaje interior.

Actualizado: 29 de jun de 2021

A continuación, compartiré con vosotr@s 8 claves de la película AD ASTRA, que me parece una película que da vueltas a diferentes temas muy cercanos a un proceso terapéutico, un viaje al interior de un@ mism@.


Así que si no la has visto, deja de leer (por qué hay spoilers), y ve a ver esta película que seguro te hará reflexionar.


Aquí, mi intención con éste artículo no es explicarte la película y los diferentes secretos que se esconden en ciertos fotogramas; me parece más interesante compartir con vosotr@s los diferentes claves que he extraído y que nos pueden ayudar en nuestro camino de crecimiento personal.


1. Sufrimiento como motivación para ir a terapia: “¡no esperes a estar mal!”


En Ad Astra, Roy es un astronauta de elite de Space-X. Esta compañía parece que tiene información clasificada de su padre y le propone a Roy ir en busca de información sobre éste a Marte.


Roy se enfrenta y revive de nuevo el duelo de su padre que aparentemente lleva muerto diez años o al menos se le aclara la figura de la herida de papá.


La re-emergencia de este dolor motiva al personaje a aceptar la misión, lo que me recuerda a cuando se hace consciente el sufrimiento en la vida de un@, y decide, sin saber qué pasará, ir a terapia y empezar un viaje a un lugar desconocido que por sorpresa acaba siendo el interior de uno mismo. Como: «buscando a mi papá, me encontré a mí.»


2.“Repites tus esquemas parentales.”


Me parece interesante su situación vital antes de partir en esta odisea. En la cual se dibujan problemas de pareja que dan vueltas a la obsesión profesional de Roy, y su frialdad emocional, como un robot con pocas ganas de invertir energía en lo que ahora es su familia.


Justamente la situación vital de Roy es un burdo retrato de cómo era el escenario familiar para su propio padre: la historia se repite.


3. “Perder, perderse y soltarse en el camino.” – ¡Confía en el proceso!


Y me venía a la cabeza en qué forma dibujaba Lluís, mi maestro, el proceso terapéutico: no como un camino lineal sino como uno en forma de espiral, que da vueltas y vueltas a los mismos temas y en

cada una de ellas el protagonista profundiza un poco más, un poco más.

Esta imagen me venía cuando Roy da vueltas y vueltas, preguntándose sobre aspectos de su vida, hasta la película se hace un tanto reiterativa cinematográficamente. Y sin embargo, lentamente parece que el personaje avanzaba en su viaje interior y al más allá, a pesar de las adversidades.


4. Mis personajes interiores: ¿cómo se relacionan con el mundo?

A medida que Roy se adentra en el espacio se encuentra con diferentes personajes que le acompañan en su misión. Y él mismo los analiza, y se hace un juicio de ellos (por qué él desconfía de todos), y me agrada pensar que son personajes interiores suyos.


Por ejemplo, había algunos personajes que le admiraban por ser el gran astronauta que era, justo como él miraba a papá cuando él era un adolescente.


5. “Eres tu peor enemigo”.


Otros personajes antagónicos que dificultan la misión, como por ejemplo un mono salvaje, me recuerda al mono de las etapas del desarrollo de la concentración budista, que también era un mono toca pelotas.

La confrontación con estos personajes y situaciones que realmente dificultan a Roy en continuar con su camino me recuerdan a esos mecanismos de defensa, la neurosis y a medida que los supera, profundiza y se acerca un poquito más a papá.


Hasta hay momentos en la película que parece que las dificultades se las pone él mismo, su mente, o sea, el mono "toca pelotas" según el diagrama de Shiné.


Justamente, esto sucede cuando Roy está más estático energética y físicamente, tan estático que se pelea con él mismo interiormente, y se afronta a sus propios demonios y emociones con relación a papá y su ex-pareja, quién dejó poco antes de partir.



6. Conocer a tu peor enemigo (interior), te acerca a tu ser más humano.


Todos estos ingredientes que se cocinan lentamente durante la película parece que el personaje se reblandece, se vuelve menos frío, menos robot y más emocional, más humano.


Precisamente cuanto más lejos está de la tierra (la humanidad), más en contacto está con su propia humanidad. Como más o menos refleja Guillermo Borja, que dice algo así como, soy humano porque ya conozco a mis monstruos.


Y en esta cosa humanoide que reblandece y oxida la fría armadura de Roy, poco a poco, ésta cae a medida que transita sus emociones, sus pensamientos.


7-Perdonar a Papá, te ayudará a perdonarte.

Finalmente, se encuentra con su padre, lo ve, lo conoce y entiende su propósito profesional y personal. Entiende y ve más claramente el pastelazo de su papi.


Sin embargo, en el afán de reconvertirlo en algo que papá no es, se da cuenta de que lo que sí es. Y de una forma muy amorosa y tierna, desde un perdón profundo de Roy, decide dejarlo marchar al más allá y volver a la tierra, a su forma más humana y familiar. Familiar por qué parece que vuelve a su hogar, con la familia que dejó: su pareja.


8. Los 3 momentos nucleares del viaje de Roy.


Y de una forma resumida, me recuerda al viaje del héroe que también se dibuja en Interestelar, que más que un viaje espacial es un viaje interior.


Particularmente, en AD ASTRA veo estos tres momentos nucleares de Roy:



Espero que te haya gustado este artículo, compártelo con aquella persona que también le puede ayudar. ¿Qué has aprendido tú de AD ASTRA?


Si de alguna forma, te resuena esta sensibilidad, humanidad y crees que te puedo acompañar, no dudes en escribirme. Yo también lo he vivido, y me ha ido bien dejarme acompañar por un/a profesional.


Un fuerte abrazo enraizados y enraizadas. ¡CIAO CIAO!

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